Estudios, Vida cotidiana7/03/2008 20:47

No, no se trata de un estudio que haya hecho ninguna Universidad Estadounidense ni nada por el estilo, es algo que digo yo porque, si ya tenía la “ligera” sospecha de que estudiar envejecía, hoy he confirmado mis sospechas totalmente.

Desde principio de curso, muchos de mis compañeros y yo nos quedamos en clase en los recreos. No sé muy bien a quién se le ocurrió, pero lo cierto es que a todos nos resulta más cómodo: tenemos el aseo a tres pasos de la puerta de clase, nos quedamos menos personas, no pasamos frío, no nos molesta nadie ni hay sonido de patio (gente hablando y chillando) y aún encima no tenemos que bajar las escaleras para luego volver a subirlas, que es lo más importante.

Este hecho, por muy a chorrada que pueda sonar, hace que la mayoría de nosotros tenga la piel más blanca de lo normal al no recibir luz solar desde las ocho de la mañana hasta las dos de la tarde, día tras día, semana tras semana. Además de esto, como habéis podido comprobar el trabajo en este curso, al menos para mí, ha sido cuantioso, por lo que mis horas de descanso son generalmente pocas y malas.

Por ello, la mayor parte del curso tiene unas preciosísimas ojeras que van desde el verde botella hasta el morado, pasando por azul oscuro e incluso amarillo (totalmente, sin coñas).

Hoy, y debido al concurso al que nos hemos presentado unas compañeras y yo y que consiste en crear la página web del instituto, hemos tenido que ir haciendo fotos tanto de las instalaciones como de alumnos en clases. Así, hoy me he recorrido todo el instituto con una compañera y he visto desde niños de 1º de la E.S.O en clase de tecnología hasta gente de 4º en el laboratorio de biología, gente en el gimnasio jugando al voleibol y niños tocando la flauta acompañados por la batería del profesor de música.

Para terminar bien la jugada, nos hicimos fotos en nuestra propia clase de latín. Todos fingimos que hacíamos algo útil y otra compañera nos hizo la foto (sí, yo salí, pero desde atrás, como todo el mundo en todas las fotos). Después de un par de fotos, empezamos a hacernos a nosotros mismos, acabamos todos saliendo en las fotos y poniendo caras (¡cómo no!).

Al terminar la clase acompañamos al profesor de latín a la clase que le tocaba, 1º de bachillerato, y volvimos a hacer un par de fotos. Allí, comparamos las fotos de todo el día, y nos dimos cuenta definitivamente de la mala cara que teníamos todos. Aquéllo era algo bestial, la diferencia era abismal entre los chiquillos de la E.S.O y nosotros.

Es algo habitual que todos estemos enfermos o con dolencias: dolor de cabeza, lumbago, dolor de muelas, esguinces, pérdidas de cabello, tensión muscular, etc etc. Además, es raro encontrar a compañeros que no lleven encima medicamentos o cosas similares: neobrufen, efferalgan, bisolgrip, aspirina, lizipaína, valeriana, supradyn, saldeva, frenadol, entre otras muchas cosas.

Todos nos quejamos de algo que nos pasa, y muchos tenemos unas caras horribles. Y cuando vemos -por lo menos yo- a los niños de la E.S.O corriendo por los pasillos no sé si darles dos capones o ponerme melancólica. ¡Qué tiempos aquéllos! xD

Alegrías, Críticas, Vida cotidiana5/03/2008 20:54

Nunca he entendido a la gente que no vota porque no le apetece, o porque “pasa de la política”. Personalmente no puedo votar todavía, pese a que muchos de mis compañeros ya pueden al haber cumplido recientemente la mayoría de edad. Yo cumplo en noviembre, por lo que tengo 17 recién cumplidos. Como digo, no puedo votar, y puede que por eso me dé más rabia la gente que ya digo.

A mi casa llegó, por orden, propaganda electoral del PSOE, del PP y hoy, de Esquerra Unida. Me he leído todas las cartas (salvo la de EU, que no tiene, sólo un panfletito rojo con Llamazares intentando ser sepsi), y aunque tengo considerables ganas de pronunciarme, no lo haré totalmente por tres motivos.

El primero, porque la política es un tema que personalmente no me gusta por resultar demasiado delicado y por tener que andar con pies de plomo; además, no busco ofender a nadie. El segundo, porque de las propias ideas que yo tengo y de pensar en la cantidad de aspectos que considero equivocados hay en ciertos partidos que se presentan, me enerva. Y el tercero, porque francamente paso de llevarme un disgusto con las dos primeras razones.

Por ello no diré a quién votaría yo, pero estoy segura que quien me conozca mínimamente sabe por dónde van los derroteros. Por otra parte me gustaría alentar fuertemente a quienes tengan en su mano el poder del voto, pues aunque me opongo firmemente al voto de rebote (también conocido como “efecto chaquetón” o “partido de tenis”), sí estoy de acuerdo con aquél que vota a quien más le convence.

Yo como digo no puedo todavía, aunque sí me gustaría poder hacerlo. De momento no recibo cartas de propaganda electoral, la última que recibí era de la Universidad de Alicante, para asistir a un coloquio sobre las carreras el día 14 a las 9 de la mañana, hora en la que estaré en el aeropuerto hacia Berlín, menuda coincidencia.

Estudios, Vida cotidiana25/02/2008 18:28

El sábado fue el primer día en un mes y unas semanas que escuché música. Fue una sensación extraña, pues desde hace este tiempo no he hecho más que escuchar mis pensamientos y los temas a estudiar en loop, para aprendérmelos.

Para darme un gustazo, escuché todo tipo de música, desde la clásica (a la cual ya sabéis que soy totalmente fiel) hasta La casa azul pasando por Rihanna (ouhyeah), My Chemical Romance o Lluís Llach. Escuché de todo, pero no contenta con eso, por la tarde me llevaron a la Fnac a comprarme el libro de Harry Potter (por supuesto, si una empieza algo, lo acaba).

Aquéllo fue como volver a nacer.. hacía tanto tiempo que no tenía tiempo libre que me entró un “algo” raro por dentro. Había libros, películas, tomos, cds… hasta los videojuegos me gustaban en ese momento, pues incluso hubiera pagado por poder jugar a lo que fuera.

Me di un poco de pena, la verdad, porque tan pronto como vino esa gran sensación, se fue, y la susituyó la culpa de no estar haciendo deberes. ¿Qué me está pasando? Espero que pueda conseguir fuerzas para terminar el maldito curso, porque desde luego yo estoy llegando a mi límite.. ¡necesito tiempo libre!

Alegrías, Críticas, Vida cotidiana19/02/2008 16:34

El otro día, viendo S.O.S Adolescentes (recordamos ya otro de los posts que hice a raíz de este programa) me dio un asco que no pude conmigo. Sé que esto puede sonar mal. Bueno, puede que fatal, horrible, pero odio a los niños gordos. No a los gordos que lo son por constitución, sino a los niños gordos que lo son porque no hacen más que comer Bollycaos (o como sea que se llame ahora), chuches, patatas fritas y están apalancados en su puta casa.

Lo odio, de verdad. Los niños no tienen por qué estar gordos. Se supone que los niños no hacen más que jugar y correr, al menos eso hacía yo y estaba como un palillo (no como ahora que estoy empezando a coger kilitos de más xD).

Francamente me sorprende sobremanera la cantidad de niños obesos que hay en España. Y de verdad, de verdad que no tengo nada en contra de los gordos en general, pero esos niños gordos son, para mí, totalmente odiables. Y fijaos qué poca culpa tienen los chiquillos, los pobres, pero en serio que me dan ganas de darles dos leches a los padres por permitirlo y una zanahoria al chiquillo para que aprenda a comer.

Sí, tengo un problema de ira muy grave xD

Críticas, Gráfica, Vida cotidiana26/01/2008 13:56

Mundo viejuno

Ayer vi S.O.S Adolescentes (sí, ahora criticadme), y me quedé horrorizada con lo que vi. La chavala en cuestión tenía 14 años. Bebía, fumaba (incluso en su casa) y por lo visto a los 11 ya había mantenido relaciones sexuales. Nunca me he considerado buenecita, y de hecho creo que todo el mundo podría decirlo, pero.. yo a los 14 me acababa de dar mi primer beso. De hecho, este blog lo empecé a los 13 y podéis mirar atrás y ver lo pequeña que era y lo mucho que se me notaba (vamos, como ahora jaja)

Me sorprende sobremanera que haya unos 14 años y ésos 14 años. Ahora que soy un poquitito mayor, me da como un no-sé-qué cuando veo a los de 1º y 2º de la ESO corriendo por los pasillos. No sé qué pasó (bueno, me hago una idea), pero las generaciones han ido a peor en muy poquísimo tiempo.

Reconozco que la mía ya está “cascadita“, pero jamás pensé que alguien que había nacido en el 94 fuera tan … eso. Llamadme absurda, pero yo me quedé en el 2000. Mis hermanas siguen teniendo 13 y 17 años en lugar de casi 21 y 24. Para mí el año 1997 fue ayer y la gente del 91 en adelante siguen teniendo todos 5, 6 y 7 años. Soprende cómo pasa el tiempo, sobre todo cuando pienso que dentro de dos añitos, en 2010, yo ya haré los 20 años.