Íntimo, Lágrimas17/02/2008 20:12

Vivo como en un sueño, tengo ganas de despertarme sobresaltada en mi cama. Tengo ganas de que esto sea una pesadilla y sólo se quede en eso, y empezar un nuevo día hace 2 semanas como si nada hubiera pasado.

El miércoles fui por primera vez sola a un hospital. Al entrar me sentía perdida y olía raro, y todo el mundo parecía mirarme. Tal vez eran los nervios, los pensamientos, la ansiedad, pero daba la impresión de que toda persona que me veía me utilizaba para autoconsolarse. Tal vez lo mío era peor. No recordaba el número, y me fui por el sitio que no era. Eran pasillos larguísimos y silenciosos, y cada dos segundos el sonido del ascensor arriba y abajo.

Carteles para no automedicarse, para denunciar en caso de maltrato, para dejar de fumar… y techos con agujeros, suelos con baldosas rotas, paredes sucias y de vez en cuando un médico. Di tantas vueltas que decidí bajar y volver a empezar desde el principio, desde aquello que recordaba. Pero ya no recordaba nada, todos los pasillos me eran iguales: me había perdido.

Decidí ir piso por piso, mirando su nombre. Era la cuarta planta, y al abrirse las puertas del asensor la vi, sentada, en pijama y con una cara que no le había visto nunca. Estaba allí, en la planta de oncología. Y jamás me hubiera gustado tanto no saber qué significa esa palabra.

Íntimo, Lágrimas, Música20/10/2007 16:11


A la primera persona que me ayude a comprender
pienso entregarle mi tiempo, pienso entregarle mi fe,
yo no pido que las cosas me salgan siempre bien,
pero es que ya estoy harto de perderte sin querer.

A la primera persona que me ayude a salir
de este infierno en el que yo mismo decidí vivir
le regalo cualquier tarde pa’ los dos,
lo que digo es que ahora mismo ya no tengo ni siquiera dónde estar.

El oro pa’ quien lo quiera pero si hablamos de ayer:
es tanto lo que he bebido y sigo teniendo sed,
al menos tú lo sabías, al menos no te decía
que las cosas no eran como parecían.

Pero es que a la primera persona que me ayude a sentir otra vez
pienso entregarle mi vida, pienso entregarle mi fe,
aunque si no eres la persona que soñaba para mí
(¿qué voy a hacer? nada).

¿Qué voy a hacer de los sueños?
¿qué voy a hacer con aquellos besos?
¿qué puedo hacer con todo aquello que soñamos?
dime dónde lo metemos.

¿Dónde guardo la mirada que me diste alguna vez?
¿dónde guardo las promesas, dónde guardo el ayer?
¿dónde guardo, niña, tu manera de tocarme?
¿dónde guardo mi fe?

Aunque lo diga la gente yo no lo quiero escuchar,
no hay más miedo que el que se siente cuando ya no sientes nada,
niña, tú lo ves tan fácil, ¡ay amor!
pero es que cuanto más sencillo tú lo ves, más difícil se me hace.

A la primera persona que me ayude a caminar
pienso entregarle mi tiempo, pienso entregarle hasta el mar,
yo no digo que sea fácil, pero, niña,
ahora mismo ya no tengo ni siquiera dónde estar.

A la primera persona que no me quiera juzgar
pienso entregarle caricias que yo tenía guardadas,
yo no pido que las cosas me salgan siempre bien
pero es que ya estoy harto de perderte.

Y a la primera persona que me lleve a la verdad
pienso entregarle mi tiempo, no quiero esperar más,
yo no te entiendo cuando me hablas ¡qué mala suerte!
y tú dices que la vida tiene cosas así de fuertes.

Yo te puedo contar cómo es una llama por dentro,
yo puedo decirte cuánto es que pesa su fuego,
y es que amar en soledad es como un pozo sin fondo
donde no existe ni Dios, donde no existen verdades.

Es todo tan relativo, como que estamos aquí,
no sabemos, pero, amor, dame sangre pa’ vivir,
al menos tú lo sabías, al menos no te decía
que las cosas no eran como parecían.

Y es que a la primera persona que no me quiera juzgar
pienso entregarle caricias que yo tenía guardadas,
niña, tú lo ves tan fácil, ¡ay amor!
pero es que cuanto más sencillo tú lo ves, más difícil se me hace.

A la primera persona que no me quiera juzgar
pienso entregarle caricias que yo tenía guardadas,
yo no digo que sea fácil, pero, niña,
ahora mismo ya no tengo ni siquiera dónde estar.
ni siquiera dónde estar
.

Yo tenía un buen post para hoy. Pero no está resultando un buen fin de semana. Lo lamento, prometo mejorar.

Lágrimas, Cine24/08/2007 00:02


Aquí el trailer

-Hola, buenas, venimos a una operación de tetas

Debo reconocerlo, el cine español no me va. Al menos no el de Almodóvar. Esta mañana (en realidad ya ha sido a las tres de la tarde), nada más despertarme, he visto que mi madre estaba viendo Yo soy la Juani, que la están dando en Taquilla, en el Digital.

Me perdí media hora del principio, pero ya lo veré cuando vuelva a pillar la peli. No tengo palabras, la verdad es que me ha encantado, me he sentido muy identificada (y fíjate que ni me toca la historia) en algunas partes. A mí las pelis españolas, por malas que sean, siempre me despertarán un cierto “cariño”, al reconocer los coches, las calles, las expresiones al hablar… todo.

Es quizá por eso que la vida de “la Juani” me ha llamado tanto. Verla trabajando en el Media Markt, con el polo rojo, y ver cómo se van de tiendas y llevan bolsas de Mango, por ejemplo, es algo que por muy cutre que pueda parecer, a mí me gusta. He de decir que he estado a puntito de llorar al final de la peli -y en algunos trocitos también-, y eso que cuando vi el trailer en la tele no quise ir a verla al cine...

A estas alturas todos sabréis de qué va, pero para los que no:

Juani (Verónica Echegui) es una chica (un poco cani) del extrarradio de Madrid. Lleva con su novio (Dani Martín) desde los 15 años, pero los celos de éste y la inestabilidad en la pareja hacen que Juani se vaya a Madrid con su amiga, “la Vane” (Laya Martí), y decida probar suerte haciendo cástings para ser actriz. Al final tendrá que escoger entre quedarse con Jonah, su novio, o marcharse a Madrid para buscarse la vida en el mundo de la interpretación.

(+): Verónica Echegui, guapísima y espectacular. La dirección de fotografía, impecable.
(-): Dura como la vida misma, y muy triste. La historia de Dani Martín, no por ser él (que me da igual), sino porque te das cuenta de que es un cabrón.

*¡Y aquí es cuando llega un SPOILER como una casa!*

No podía faltar este vídeo en un post sobre Yo soy la Juani. Es el final, lo digo por si alguno/a no la ha visto aún y quiere verla… ¡no digáis que no os avisé!


Y por cierto, para quitarle dramatismo a la situación… ¿Verónica Echegui no os recuerda en algunos momentos a Natalie Portman? … ¿o es alucinación mía?

Breves, Lágrimas, Videoblog, Vacaciones13/06/2007 20:47

El caso es que tenía que grabar una imagen ISO y lo hice mal. Soy asíN de lista.

Angustia, Lágrimas27/02/2007 07:06

Hace poco que me he levantado. No recuerdo muy bien lo que he soñado, pero me he despertado llorando. A veces me entra como tristeza… ¿qué hay que pueda llamar mío? ¿en qué lugar estoy segura? ¿puedo respirar tranquila? ¿puedo tomarme un día libre? ¿puedo decir todo?

A veces vendría bien parar el tiempo y pensar dos veces antes de hablar. Actualmente no hay ni un solo paso que dé que no esté vigilado. Pero como no debo enfadarme, sonrío y tragoamos. Supongo que es mejor que montarla, y además no ganamos nada.

Me da pena, rabia, impotencia… un poco de todo. Me entra como “un algo” extraño y no me gusta. ¿Debo saltar? yo creo que no. ¿Soy de verdad una mala persona? creo que las hay peores. ¿Cómo es posible que todavía aguante? ¿Soy de efecto retardado? ¿Inmune? ¿Es un arma de defensa? ¿Es que mi fortuna es pésima? Ni siquiera yo lo sé.

¿Acaso me lo merezco?