Vivo como en un sueño, tengo ganas de despertarme sobresaltada en mi cama. Tengo ganas de que esto sea una pesadilla y sólo se quede en eso, y empezar un nuevo día hace 2 semanas como si nada hubiera pasado.
El miércoles fui por primera vez sola a un hospital. Al entrar me sentía perdida y olía raro, y todo el mundo parecía mirarme. Tal vez eran los nervios, los pensamientos, la ansiedad, pero daba la impresión de que toda persona que me veía me utilizaba para autoconsolarse. Tal vez lo mío era peor. No recordaba el número, y me fui por el sitio que no era. Eran pasillos larguísimos y silenciosos, y cada dos segundos el sonido del ascensor arriba y abajo.
Carteles para no automedicarse, para denunciar en caso de maltrato, para dejar de fumar… y techos con agujeros, suelos con baldosas rotas, paredes sucias y de vez en cuando un médico. Di tantas vueltas que decidí bajar y volver a empezar desde el principio, desde aquello que recordaba. Pero ya no recordaba nada, todos los pasillos me eran iguales: me había perdido.
Decidí ir piso por piso, mirando su nombre. Era la cuarta planta, y al abrirse las puertas del asensor la vi, sentada, en pijama y con una cara que no le había visto nunca. Estaba allí,en la planta de oncología. Y jamás me hubiera gustado tanto no saber qué significa esa palabra.
Sé que llevo muchísimo tiempo sin postear (aunque los que me tengáis en twitter podéis ver que estoy un poquito más por ahí), pero os aseguro que no he tenido tiempo para nada. Últimamente mi creatividad está dormida, ya que para el poco tiempo que tengo libre, me gusta pasarlo o haciendo cosas útiles (es decir, más trabajo) o descansando.
Y es justo en este punto en el que he empleado más tiempo este puente. Javi ha venido a verme, y hoy además hacemos dos años. Para la poca gente a la que le pueda interesar este dato, lo cierto es que no sólo ha sido un puente fantástico, sino que además me ha hecho recargar pilas.
Reconozco que estoy cansada, muy cansada de llevar este ritmo. La “felicidad navideña”está ya haciendo mella en mí, y espero que dentro de dos semanas pueda ofreceros cosas más o menos dignas para vuestro deleite. Mi situación ahora es muy monótona, estoy vendiendo papeletas a 2€/ud para el viaje de fin de curso a Berlín (por cierto, ¿alguien me compra una?, sorteamos una cesta, como es típico), los deberes que me ponen me siguen consumiendo y el hecho de que a las cinco y media esté anocheciendo me quita las fuerzas…
Poco más puedo contar, salvo que espero que por aquí aún pase alguien y me digáis también qué es de vuestra vida. Yo, por mi parte, confío en empezar a tener vida en breves… ;)
A la primera persona que me ayude a comprender
pienso entregarle mi tiempo, pienso entregarle mi fe,
yo no pido que las cosas me salgan siempre bien,
pero es que ya estoy harto de perderte sin querer.
A la primera persona que me ayude a salir
de este infierno en el que yo mismo decidí vivir
le regalo cualquier tarde pa’ los dos,
lo que digo es que ahora mismo ya no tengo ni siquiera dónde estar.
El oro pa’ quien lo quiera pero si hablamos de ayer:
es tanto lo que he bebido y sigo teniendo sed,
al menos tú lo sabías, al menos no te decía
que las cosas no eran como parecían.
Pero es que a la primera persona que me ayude a sentir otra vez
pienso entregarle mi vida, pienso entregarle mi fe, aunque si no eres la persona que soñaba para mí
(¿qué voy a hacer? nada).
¿Qué voy a hacer de los sueños? ¿qué voy a hacer con aquellos besos?
¿qué puedo hacer con todo aquello que soñamos? dime dónde lo metemos.
¿Dónde guardo la mirada que me diste alguna vez?
¿dónde guardo las promesas, dónde guardo el ayer?
¿dónde guardo, niña, tu manera de tocarme?
¿dónde guardo mi fe?
Aunque lo diga la gente yo no lo quiero escuchar, no hay más miedo que el que se siente cuando ya no sientes nada,
niña, tú lo ves tan fácil, ¡ay amor!
pero es que cuanto más sencillo tú lo ves, más difícil se me hace.
A la primera persona que me ayude a caminar
pienso entregarle mi tiempo, pienso entregarle hasta el mar,
yo no digo que sea fácil, pero, niña,
ahora mismo ya no tengo ni siquiera dónde estar.
A la primera persona que no me quiera juzgar
pienso entregarle caricias que yo tenía guardadas, yo no pido que las cosas me salgan siempre bien
pero es que ya estoy harto de perderte.
Y a la primera persona que me lleve a la verdad
pienso entregarle mi tiempo, no quiero esperar más, yo no te entiendo cuando me hablas ¡qué mala suerte!
y tú dices que la vida tiene cosas así de fuertes.
Yo te puedo contar cómo es una llama por dentro,
yo puedo decirte cuánto es que pesa su fuego,
y es que amar en soledad es como un pozo sin fondo
donde no existe ni Dios, donde no existen verdades.
Es todo tan relativo, como que estamos aquí,
no sabemos, pero, amor, dame sangre pa’ vivir,
al menos tú lo sabías, al menos no te decía
que las cosas no eran como parecían.
Y es que a la primera persona que no me quiera juzgar
pienso entregarle caricias que yo tenía guardadas,
niña, tú lo ves tan fácil, ¡ay amor!
pero es que cuanto más sencillo tú lo ves, más difícil se me hace.
A la primera persona que no me quiera juzgar
pienso entregarle caricias que yo tenía guardadas,
yo no digo que sea fácil, pero, niña,
ahora mismo ya no tengo ni siquiera dónde estar.
ni siquiera dónde estar.
Yo tenía un buen post para hoy. Pero no está resultando un buen fin de semana. Lo lamento, prometo mejorar.
Romperé el despertador
si mañana vuelve a sonar
Aunque poco va a arreglar
Se que te va a hacer reír
Que lo intente al despertar
Porque todo lo demás (que mas da…)
Si aún te puedo abrazar (sin parar)
Si aún podemos esperar, exprimir más nuestro amor
Cada tarde al pasear
Guardaré algo de querer Por si alguna vez te vas
Haré ver que estas aquí
Que cada vez me quieres más Porque quiero agradecer
Que no te canses de mi retorcida forma de ser
Y vamos a aprovechar
Que esta tarde brilla el sol
Por si el lunes cambia el tiempo
Y con él cambia nuestro amor
Voy a fotografiar cada detalle en mi corazón
Y es que recuerdos siempre habrá
Pero no valen para nada más
Que para establecer ratios de felicidad
Y poderlos comparar
Guardaré algo de querer
Por si alguna vez te vas
Haré ver que estás aquí Que cada vez me quieres más
Porque quiero agradecer
Que no te canses de mi retorcida forma de ser
Y vamos a aprovechar
Que esta tarde brilla el sol
Por si el lunes cambia el tiempo
Y con él cambia nuestro amor Voy a fotografiar cada detalle en mi corazón
Vamos a querernos más
Y a cuidarnos sin parar
Pues aún quedan muchos años para la inmortalidad
Así que vamos a comer
Hay cena preparada en la sartén
Pues no me canso del color De tu carita al despertar
De tus discursos por la noche, de tus bromas,
De contar todas las cosas que hay que hacer
Hasta que el tiempo quiera respirar…
..Ha sido un buen verano después de todo :)
Angelatina:
Si tienes algo que preguntar o simplemente quieres ponerte en contacto conmigo, puedes enviarme un mail a angelasotocarreira@gmail.com.