Fotografía, Estudios10/03/2008 16:37


Qué te pasa

Hoy ha sido un día bastante mierda, todo me ha salido al revés. Pese a ello, ha habido ciertos puntazos que me han encantado y me han alegrado el día. En historia, por ejemplo, me he desahogado con un compañero contándonos las penas. Todo empezó con un “¿qué te pasa?”, y quieras que no, me he liberado un poco , y aunque no todas las cosas sean importantes, uno se queda muy bien cuando las suelta.

Estudios, Vida cotidiana7/03/2008 20:47

No, no se trata de un estudio que haya hecho ninguna Universidad Estadounidense ni nada por el estilo, es algo que digo yo porque, si ya tenía la “ligera” sospecha de que estudiar envejecía, hoy he confirmado mis sospechas totalmente.

Desde principio de curso, muchos de mis compañeros y yo nos quedamos en clase en los recreos. No sé muy bien a quién se le ocurrió, pero lo cierto es que a todos nos resulta más cómodo: tenemos el aseo a tres pasos de la puerta de clase, nos quedamos menos personas, no pasamos frío, no nos molesta nadie ni hay sonido de patio (gente hablando y chillando) y aún encima no tenemos que bajar las escaleras para luego volver a subirlas, que es lo más importante.

Este hecho, por muy a chorrada que pueda sonar, hace que la mayoría de nosotros tenga la piel más blanca de lo normal al no recibir luz solar desde las ocho de la mañana hasta las dos de la tarde, día tras día, semana tras semana. Además de esto, como habéis podido comprobar el trabajo en este curso, al menos para mí, ha sido cuantioso, por lo que mis horas de descanso son generalmente pocas y malas.

Por ello, la mayor parte del curso tiene unas preciosísimas ojeras que van desde el verde botella hasta el morado, pasando por azul oscuro e incluso amarillo (totalmente, sin coñas).

Hoy, y debido al concurso al que nos hemos presentado unas compañeras y yo y que consiste en crear la página web del instituto, hemos tenido que ir haciendo fotos tanto de las instalaciones como de alumnos en clases. Así, hoy me he recorrido todo el instituto con una compañera y he visto desde niños de 1º de la E.S.O en clase de tecnología hasta gente de 4º en el laboratorio de biología, gente en el gimnasio jugando al voleibol y niños tocando la flauta acompañados por la batería del profesor de música.

Para terminar bien la jugada, nos hicimos fotos en nuestra propia clase de latín. Todos fingimos que hacíamos algo útil y otra compañera nos hizo la foto (sí, yo salí, pero desde atrás, como todo el mundo en todas las fotos). Después de un par de fotos, empezamos a hacernos a nosotros mismos, acabamos todos saliendo en las fotos y poniendo caras (¡cómo no!).

Al terminar la clase acompañamos al profesor de latín a la clase que le tocaba, 1º de bachillerato, y volvimos a hacer un par de fotos. Allí, comparamos las fotos de todo el día, y nos dimos cuenta definitivamente de la mala cara que teníamos todos. Aquéllo era algo bestial, la diferencia era abismal entre los chiquillos de la E.S.O y nosotros.

Es algo habitual que todos estemos enfermos o con dolencias: dolor de cabeza, lumbago, dolor de muelas, esguinces, pérdidas de cabello, tensión muscular, etc etc. Además, es raro encontrar a compañeros que no lleven encima medicamentos o cosas similares: neobrufen, efferalgan, bisolgrip, aspirina, lizipaína, valeriana, supradyn, saldeva, frenadol, entre otras muchas cosas.

Todos nos quejamos de algo que nos pasa, y muchos tenemos unas caras horribles. Y cuando vemos -por lo menos yo- a los niños de la E.S.O corriendo por los pasillos no sé si darles dos capones o ponerme melancólica. ¡Qué tiempos aquéllos! xD

Estudios, Vida cotidiana25/02/2008 18:28

El sábado fue el primer día en un mes y unas semanas que escuché música. Fue una sensación extraña, pues desde hace este tiempo no he hecho más que escuchar mis pensamientos y los temas a estudiar en loop, para aprendérmelos.

Para darme un gustazo, escuché todo tipo de música, desde la clásica (a la cual ya sabéis que soy totalmente fiel) hasta La casa azul pasando por Rihanna (ouhyeah), My Chemical Romance o Lluís Llach. Escuché de todo, pero no contenta con eso, por la tarde me llevaron a la Fnac a comprarme el libro de Harry Potter (por supuesto, si una empieza algo, lo acaba).

Aquéllo fue como volver a nacer.. hacía tanto tiempo que no tenía tiempo libre que me entró un “algo” raro por dentro. Había libros, películas, tomos, cds… hasta los videojuegos me gustaban en ese momento, pues incluso hubiera pagado por poder jugar a lo que fuera.

Me di un poco de pena, la verdad, porque tan pronto como vino esa gran sensación, se fue, y la susituyó la culpa de no estar haciendo deberes. ¿Qué me está pasando? Espero que pueda conseguir fuerzas para terminar el maldito curso, porque desde luego yo estoy llegando a mi límite.. ¡necesito tiempo libre!

Estudios7/02/2008 20:52

Supongo que he alcanzado ese nivel. Ése en el que todo ya da igual, en el que aceptas lo que te viene sin cuestionarte por qué a ti. Aquél en el que no buscas excusas ni te las ingenias por escabullirte. Ese nivel en el que te digan lo que te digan, ya nada te parece suficiente para hacerte sentir bien por lo obtenido, pues es esto tanto para uno mismo que ningunas palabras podrían reconfortarlo. Supongo que no es lo mejor, pero desde luego es en el punto en el que yo estoy.

Hace días que vengo durmiendo fatal; tengo pesadillas y cada dos horas me despierto. El otro día incluso entre el propio sueño, me di cuenta de un fallo que cometí en el examen de latín (…!). Cuanto más hago, más tengo que hacer. A nadie se le ha ocurrido felicitarme o darme una mínima palabra de ánimo, al contrario: ya puedo haber hecho todas las cosas que si me olvido de una nimiedad, puedo estar reconcomiéndome por ello todo el día. En lo que llevamos de semana, he tenido tan sólo -y en total- cosa de unas 2h. Y estas dos horas no han sido tiempo libre, sino tiempo para comer.

Llevo toda la semana estudiando en total más de 12h diarias, ¿y se supone que debo de ser todavía graciosa y estar como la alegría de la huerta? lo siento, pero francamente en estas circunstancias yo no soy capaz. Me gustaría poder estar con Javi más de media hora diaria, y me gustaría también abrazarme a él y olvidarme de todo cuanto me rodea. Me gustaría y en cambio no puedo. Y de verdad, de verdad que lo siento.

Breves, Estudios5/02/2008 19:43

Después, examinando con atención lo que yo era, y viendo que podía fingir que no tenía cuerpo alguno, y que no había mundo ni lugar alguno en el que yo estuviese; pero que no podría fingir, por ello, que no era; y que al contrario, por lo mismo que pensaba en dudar de la verdad de las otras cosas, se seguía muy evidente y muy ciertamente que yo era; mientras que, con sólo que hubiese dejado de pensar, aunque todo el resto de lo que había en algún momento imaginado hubiese sido verdad, no tenía razón alguna para creer que yo era: conocí, por ello, que yo era una sustancia cuya esencia toda o naturaleza no es sino pensar, y que, para ser, no tiene necesidad de lugar alguno, ni depende de cosa material alguna.

DESCARTES, René. Discurso del Método. Cuarta Parte.

Después 6h de clase, 30 minutos de tiempo libre y otras 5,30h de deberes y estudios, estoy saturada.

La próxima vez, empiezo primero por Descartes.