Estudios, Vida cotidiana25/02/2008 18:28

El sábado fue el primer día en un mes y unas semanas que escuché música. Fue una sensación extraña, pues desde hace este tiempo no he hecho más que escuchar mis pensamientos y los temas a estudiar en loop, para aprendérmelos.

Para darme un gustazo, escuché todo tipo de música, desde la clásica (a la cual ya sabéis que soy totalmente fiel) hasta La casa azul pasando por Rihanna (ouhyeah), My Chemical Romance o Lluís Llach. Escuché de todo, pero no contenta con eso, por la tarde me llevaron a la Fnac a comprarme el libro de Harry Potter (por supuesto, si una empieza algo, lo acaba).

Aquéllo fue como volver a nacer.. hacía tanto tiempo que no tenía tiempo libre que me entró un “algo” raro por dentro. Había libros, películas, tomos, cds… hasta los videojuegos me gustaban en ese momento, pues incluso hubiera pagado por poder jugar a lo que fuera.

Me di un poco de pena, la verdad, porque tan pronto como vino esa gran sensación, se fue, y la susituyó la culpa de no estar haciendo deberes. ¿Qué me está pasando? Espero que pueda conseguir fuerzas para terminar el maldito curso, porque desde luego yo estoy llegando a mi límite.. ¡necesito tiempo libre!

Alegrías, Críticas, Vida cotidiana19/02/2008 16:34

El otro día, viendo S.O.S Adolescentes (recordamos ya otro de los posts que hice a raíz de este programa) me dio un asco que no pude conmigo. Sé que esto puede sonar mal. Bueno, puede que fatal, horrible, pero odio a los niños gordos. No a los gordos que lo son por constitución, sino a los niños gordos que lo son porque no hacen más que comer Bollycaos (o como sea que se llame ahora), chuches, patatas fritas y están apalancados en su puta casa.

Lo odio, de verdad. Los niños no tienen por qué estar gordos. Se supone que los niños no hacen más que jugar y correr, al menos eso hacía yo y estaba como un palillo (no como ahora que estoy empezando a coger kilitos de más xD).

Francamente me sorprende sobremanera la cantidad de niños obesos que hay en España. Y de verdad, de verdad que no tengo nada en contra de los gordos en general, pero esos niños gordos son, para mí, totalmente odiables. Y fijaos qué poca culpa tienen los chiquillos, los pobres, pero en serio que me dan ganas de darles dos leches a los padres por permitirlo y una zanahoria al chiquillo para que aprenda a comer.

Sí, tengo un problema de ira muy grave xD

Íntimo, Lágrimas17/02/2008 20:12

Vivo como en un sueño, tengo ganas de despertarme sobresaltada en mi cama. Tengo ganas de que esto sea una pesadilla y sólo se quede en eso, y empezar un nuevo día hace 2 semanas como si nada hubiera pasado.

El miércoles fui por primera vez sola a un hospital. Al entrar me sentía perdida y olía raro, y todo el mundo parecía mirarme. Tal vez eran los nervios, los pensamientos, la ansiedad, pero daba la impresión de que toda persona que me veía me utilizaba para autoconsolarse. Tal vez lo mío era peor. No recordaba el número, y me fui por el sitio que no era. Eran pasillos larguísimos y silenciosos, y cada dos segundos el sonido del ascensor arriba y abajo.

Carteles para no automedicarse, para denunciar en caso de maltrato, para dejar de fumar… y techos con agujeros, suelos con baldosas rotas, paredes sucias y de vez en cuando un médico. Di tantas vueltas que decidí bajar y volver a empezar desde el principio, desde aquello que recordaba. Pero ya no recordaba nada, todos los pasillos me eran iguales: me había perdido.

Decidí ir piso por piso, mirando su nombre. Era la cuarta planta, y al abrirse las puertas del asensor la vi, sentada, en pijama y con una cara que no le había visto nunca. Estaba allí, en la planta de oncología. Y jamás me hubiera gustado tanto no saber qué significa esa palabra.

Otros10/02/2008 17:25

Me he puesto mala. Supongo que he debido de resfriarme entre el miércoles y el viernes. Y digo que lo supongo por dos cosas: porque el miércoles por la tarde me pegué una carrera de mi casa al centro comercial para comparme una mochila nueva, que la otra se estaba rompiendo y, al volver a casa, estaba sudando como una cerda. Sé que no debí hacerlo, pero me destapé porque estaba acaloradísima. En cuanto al viernes, salí con una compañera a comprar el regalo de cumple de otra, y al volver a casa me pasó otra vez lo mismo.

Pero el caso es que estoy mala, y la semana que entra es la más importante de la evaluación. El viernes hice un examen de griego que para haber conservado la dignidad, tendría que haberlo dejado en blanco. Y el jueves hice uno de historia del arte en el que junté dos fotografías pensando que eran la misma iglesia por fuera y por dentro. En fin, sin comentarios.

Realmente siento muchísimo no poder hacer posts de verdad, yo misma noto cómo baja la calidad de posts en época de exámenes, pero os aseguro que tengo el cerebro reblandecido, e ideas… poquitas.

Estudios7/02/2008 20:52

Supongo que he alcanzado ese nivel. Ése en el que todo ya da igual, en el que aceptas lo que te viene sin cuestionarte por qué a ti. Aquél en el que no buscas excusas ni te las ingenias por escabullirte. Ese nivel en el que te digan lo que te digan, ya nada te parece suficiente para hacerte sentir bien por lo obtenido, pues es esto tanto para uno mismo que ningunas palabras podrían reconfortarlo. Supongo que no es lo mejor, pero desde luego es en el punto en el que yo estoy.

Hace días que vengo durmiendo fatal; tengo pesadillas y cada dos horas me despierto. El otro día incluso entre el propio sueño, me di cuenta de un fallo que cometí en el examen de latín (…!). Cuanto más hago, más tengo que hacer. A nadie se le ha ocurrido felicitarme o darme una mínima palabra de ánimo, al contrario: ya puedo haber hecho todas las cosas que si me olvido de una nimiedad, puedo estar reconcomiéndome por ello todo el día. En lo que llevamos de semana, he tenido tan sólo -y en total- cosa de unas 2h. Y estas dos horas no han sido tiempo libre, sino tiempo para comer.

Llevo toda la semana estudiando en total más de 12h diarias, ¿y se supone que debo de ser todavía graciosa y estar como la alegría de la huerta? lo siento, pero francamente en estas circunstancias yo no soy capaz. Me gustaría poder estar con Javi más de media hora diaria, y me gustaría también abrazarme a él y olvidarme de todo cuanto me rodea. Me gustaría y en cambio no puedo. Y de verdad, de verdad que lo siento.