Últimamente parece que nos ha mirado un tuerto, y cada aparato tecnológico de esta familia ha ido muriendo. La lavadora se rompió y hubo que comprar otra, a mi hermana hace ya un tiempecito que se le rompió la pantalla del portátil, a mi otra hermana definitivamente se le jodió el cable del cargador de su portátil y ahora está sin batería (es decir, que no ha muerto pero no puede encenderse). A parte del portátil también se le ha jodido la cámara réflex digital, sin estar ésta ya en garantía.
Por otra parte, mi móvil ha vuelto a hacer de las suyas. Para los asiduos lectores, recordaréis la que se lió sobre estas mismas fechas el año pasado, ¿no? Para quien se haya incorporado ahora o simplemente tenga mala memoria, se me murió el teclado del Nokia. Tuve que enviarlo al SAT de mi ciudad y me lo devolvieron a mediados de febrero totalmente virgen (otro gran capítulo del blog). Pues bien, esta vez ha sido la pantalla.
Esta noche a la una me desperté del dolor de cabeza y me fui al salón a ver si se me pasaba. Estuve unos 5 minutos sin conseguir nada, de modo que volví a la cama. Estaba bastante dormida, pero recuerdo haber cogido el móvil y haber visto la hora; la 1:14. A las seis y cuarto me desperté de un sueño sobresaltada y vi el móvil con la pantalla encendida pero sin nada en ella. Apagué y encendí el aparato y seguía sin funcionar. Quité y volví a poner la batería y nada. Al poner el móvil al contraluz podía intuirse el menú y el resto de elementos de la interfaz, pero aparentemente estaba muerto.
Me cagué en todo al pensar en que me devolverían dentro de medio mes por lo menos el móvil otra vez virgen. Al volver de clase (y tras dejarle a mi madre una nota de una hoja y media explicando lo sucedido para que fuera al SAT) cogí mi móvil. La pantalla había vuelto a la normalidad inexplicablemente, y ahora sigue igual. Esperemos que no vuelva a pasar… yo quiero a mi móvil XD


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