Vida cotidiana, Cine28/10/2007 18:12

Siempre me han gustado los cortos, aunque sean raros o sin sentido alguno… es difícil que uno no me guste. Esta tarde he estado viendo algunos en YouTube, y he encontrado uno que me ha gustado bastante, tanto la historia como los actores, la fotografía, el diseño gráfico… ;)



ACTUALIZACIÓN: Le he cambiado el nombre el post y os subo un segundo corto con la otra cara de la moneda ;)


Otros, Internet27/10/2007 15:52

Han sido muchas las veces que me he preguntado qué será de lo que escribo cuando o bien no quiera escribir más, o no pueda, o simplemente fallezca.

Imaginad que (por Dios, ¡no!) fallezco repentinamente en un accidente de coche, de vuelta a casa. Imaginad que el palo es tan duro (lo sería, eso fijo) para mi familia, que no serían capaces de deshacerse de todo lo que me pertenece, incluido el blog.

Por supuesto ésta es una situación hipotética, aunque la verdad es que todos llegaremos a morir algún día. Incluso sin llegar a pensar en la situación de la muerte, es obvio que si prolongamos nuestro presente con todo lo que éste conlleva, imaginar que tu blog continúa pasados 10 años es algo, como mínimo, surrealista.

Porque todos aspiramos a llegar a tener un blog que tenga cierto éxito, que dure bastante (supongo que la edad “pro” de un blog es de 3 ó 4 años, quizá más), pero poco más. Obviamente hay quien en su primer año bloggeril puede hacerse el rey del mambo y convertirse en todo un icono. En cualquiera de los casos, desde el más famoso blogger español (o incluso del mundo), hasta el blogger más cutre con su Espacio MSN… ¿qué pasará con sus blogs cuando mueran?

Yo personalmente considero que hay ciertos blogs que merecería la pena mantener en la red, aunque jamás fuesen actualizados. También se me ocurre que en algunos casos, los bloggers cambiasen pero el blog en sí continuara su trayectora, estilo “editorial de revista”. Lo malo de esto, al menos para mí, es que se perdería la “magia” de la originalidad.

Y volviendo a mi caso particular… lo cierto es que las versiones anteriores de este blog continúan rondando por la red… ¿pasará igual pasados unos años?

No sé si es que soy muy pesimista, pero creo que pese a todo, aunque mantuvieran éste o cualquier otro blog en la red, fallecida yo (o cualquier blogger, importante o no), ya a casi nadie le interesaría lo que escribí.

Y es que consiedro que, llámenme extremista, la existencia, en sí, de un único ser humano, por importante que éste pueda llegar a ser, es tan insignificante que resulta hasta risible.

Fotografía, Estudios, Vida cotidiana24/10/2007 19:57

Examen de Lengua

La verdad es que ni yo sé por qué había ese ambiente de nerviosismo. El hecho es que incluso yo (y ya es decir) estaba nerviosa, con cierto tembleque en las manos, y quedándome en blanco por momentos. Tal vez era el hecho de tener que reunirnos ambas clases, ciencias y letras, el que hacía que el examen pareciera mucho más importante de lo que en realidad fue, pero el caso es que no había nadie en el salón de actos que no estuviera con apuntes en las manos, repasando en el último momento.

Personalmente, y como bien había predicho justo antes de pasar el umbral de la puerta, en cuanto tuve el examen entre mis manos y leí la primera pregunta, los nervios se me fueron. No porque en particular la primera fuera fácil, ni tuviese la seguridad de “sabérmela“, sino por el mero hecho de que la anestesia que parece que mi propio cuerpo produce en momentos así empezaba a dar resultado.

Habían pasado más de quince minutos y yo aún estaba leyéndome el texto. Veía cómo escribían los demás, y por un momento de “locura” (en realidad fue ensimismamiento), creo que hasta oí el sonido de los bolígrafos al escribir casi contra las mesas del aula de música, que son las que hay en el salón de actos. Terminé de leer el texto; me bloqueé, no podía salir de mi “parálisis”, no pensaba, no parpadeaba, no recordaba nada y ahora ni tan siquiera escuchaba. No sé cuánto tiempo fue, aunque lógicamente a mí me parecieron siglos.

Supongo que debió de ser cuestión de segundos, quizá como mucho fue un minuto. Y volví, de pronto, directamente escribiendo. «El texto puede ser dividido en tres partes…», comencé, y me puse a escribir como si la vida me fuera en ello, asombrándome a mí misma de la fluidez mental y la verborrea que tenía en ese momento, sobre todo después de haber estado ida durante un momento. Igualmente me dejó perpleja mi espantosa letra y cómo me iba doblando hacia arriba y hacia abajo (cosa que no me suele pasar, y menos en un examen), aunque lo olvidé y seguí con el examen.

Cuando me quise dar cuenta había tocado el timbre. Habían pasado 50 minutos y yo todavía estaba en la pregunta primera (en la primera, también, parte de ésta). Momentáneamente volví a sentir cierto nerviosismo, aunque fue una falsa alarma, ya que pude controlarlo al concienciarme de que todavía me quedaban 50 más (el positivismo ante todo).

Extrañándome a mí misma llegué a la sintaxis más rápido de lo que creí que llegaría, y aquello salió con tal alegría que pensé mal y creí que no podía ser tan fácil. Miré el reloj, de pronto eran casi las dos y media. Releí unas cuatro veces mi propio examen, y yo misma reconozco que me perdí en mi comentario de texto (y no hay que ser un Sherlock para darse cuenta de que esto jamás va a poder ser buena señal).

Me levanté y dejé mi examen en el montón en el que el resto de gente los había ido dejando. Recogí mis bolígrafos (en realidad sólo había utilizado uno), metí mis cosas en la mochila, me puse las chaquetas, la mochila a los hombros, cogí el examen y justo en ese momento sonó el timbre. Por los pelos.

Al salir, esperando no encontrar a nadie, vi justo lo contrario: una marabunta de gente en un espacio de 2x2, chillando (di gracias de que el salón de actos estuviera insonorizado) y comentando qué habían puesto ellos, algunos con buenas caras y otros con no tan buenas caras.

Llegué a casa sobre las tres y cuarto, sudando, y con el examen en la mano, las ganas de contar lo más importante que me ha pasado hoy eran terriblemente deliciosas, y obviamente no podía dejar escapar hacer un post sobre algo así. Ahora crucemos todos los dedos para que la experiencia haya sido positiva.

Breves, Otros22/10/2007 18:00

Resumir historia del arte
—Resumir historia

Estudiar lenguaje
Resumir lenguaje
Hacer ejercicios de lenguaje
—Estudiar latín
Hacer ejercicios de latín
—Estudiar griego
Traducir griego
Resumir filosofía
—Buscar los apuntes de 4º de filosofía
Hacer 3 copias del Cd de informática
Coger la muestra de Davidoff para Diana
Devolver 25 céntimos a Laura
Devolver el DVD de baile de gimnasia
—Leer Nada
Ir a por el libro de inglés
Devolver el libro de valenciano e ir a buscar el nuevo
—Hacer el trabajo de Nada
—Pasar a limpio historia del arte
Preguntar si hay puente el 2 de noviembre
Preguntar cuándo cae Semana Santa este año.
—Encontrar una web que esté bien estructurada y otra que lo esté mal, para clase de informática.
Postear
—Recoger mi cuarto
—Encontrar tiempo para mí.

Con tantas cosas, es normal que algo se me vaya de la cabeza ;)…

Por cierto, 8′2 en historia del arte. No está mal, ¿no? :)

*ACTUALIZACIÓN 1: 18:29
*ACTUALIZACIÓN 2: 21:13

Íntimo, Lágrimas, Música20/10/2007 16:11


A la primera persona que me ayude a comprender
pienso entregarle mi tiempo, pienso entregarle mi fe,
yo no pido que las cosas me salgan siempre bien,
pero es que ya estoy harto de perderte sin querer.

A la primera persona que me ayude a salir
de este infierno en el que yo mismo decidí vivir
le regalo cualquier tarde pa’ los dos,
lo que digo es que ahora mismo ya no tengo ni siquiera dónde estar.

El oro pa’ quien lo quiera pero si hablamos de ayer:
es tanto lo que he bebido y sigo teniendo sed,
al menos tú lo sabías, al menos no te decía
que las cosas no eran como parecían.

Pero es que a la primera persona que me ayude a sentir otra vez
pienso entregarle mi vida, pienso entregarle mi fe,
aunque si no eres la persona que soñaba para mí
(¿qué voy a hacer? nada).

¿Qué voy a hacer de los sueños?
¿qué voy a hacer con aquellos besos?
¿qué puedo hacer con todo aquello que soñamos?
dime dónde lo metemos.

¿Dónde guardo la mirada que me diste alguna vez?
¿dónde guardo las promesas, dónde guardo el ayer?
¿dónde guardo, niña, tu manera de tocarme?
¿dónde guardo mi fe?

Aunque lo diga la gente yo no lo quiero escuchar,
no hay más miedo que el que se siente cuando ya no sientes nada,
niña, tú lo ves tan fácil, ¡ay amor!
pero es que cuanto más sencillo tú lo ves, más difícil se me hace.

A la primera persona que me ayude a caminar
pienso entregarle mi tiempo, pienso entregarle hasta el mar,
yo no digo que sea fácil, pero, niña,
ahora mismo ya no tengo ni siquiera dónde estar.

A la primera persona que no me quiera juzgar
pienso entregarle caricias que yo tenía guardadas,
yo no pido que las cosas me salgan siempre bien
pero es que ya estoy harto de perderte.

Y a la primera persona que me lleve a la verdad
pienso entregarle mi tiempo, no quiero esperar más,
yo no te entiendo cuando me hablas ¡qué mala suerte!
y tú dices que la vida tiene cosas así de fuertes.

Yo te puedo contar cómo es una llama por dentro,
yo puedo decirte cuánto es que pesa su fuego,
y es que amar en soledad es como un pozo sin fondo
donde no existe ni Dios, donde no existen verdades.

Es todo tan relativo, como que estamos aquí,
no sabemos, pero, amor, dame sangre pa’ vivir,
al menos tú lo sabías, al menos no te decía
que las cosas no eran como parecían.

Y es que a la primera persona que no me quiera juzgar
pienso entregarle caricias que yo tenía guardadas,
niña, tú lo ves tan fácil, ¡ay amor!
pero es que cuanto más sencillo tú lo ves, más difícil se me hace.

A la primera persona que no me quiera juzgar
pienso entregarle caricias que yo tenía guardadas,
yo no digo que sea fácil, pero, niña,
ahora mismo ya no tengo ni siquiera dónde estar.
ni siquiera dónde estar
.

Yo tenía un buen post para hoy. Pero no está resultando un buen fin de semana. Lo lamento, prometo mejorar.