Estoy harta de ver cómo la gente destroza el idioma.
Desde los adolescentes que no saben escribir sin abreviar (y esta vez no me incluyo, porque soy de las que usan autotexto) hasta la gente que cree que escribe y redacta bien pero comete bastantes faltas (pasando por los increíbles hoygan que todos conocemos).
Escribir bien no es tarea difícil siempre y cuando uno tenga claras las pocas reglas básicas. Si bien es cierto que hay determinadas palabras que pueden causar algún problema a la hora de escribirlas, o que uno puede encontrar especial dificultad con algún tipo concreto (homófonas, por ejemplo), eso no es excusa para dar patadas al diccionario.
Grandes palabras no implican gran cultura, para mí es algo completamente diferente. Leyendo muchos blogs (no ahora, que no se alarme nadie, sino durante todo el tiempo que yo llevo en la blogosfera) me he dado cuenta de que todo el mundo comete faltas (incluso yo misma, ¡claro!). Esto me hace cuestionarme si se nos pasa o si realmente no dominamos la ortografía.
Si es lo primero, no tiene importancia alguna, ya que todos somos humanos y podemos equivocarnos. Si es lo segundo, ya es más alarmante. Es fácil equivocarse en palabras que dan lugar a confusión (ermita/*hermita, por ejemplo), pero hay algunas cosas que se pasan de castaño oscuro.
De buena tinta puedo deciros que conozco personas que:
- No saben que el pretérito perfecto simple de indicativo del verbo “andar” es “anduve” en lugar de *andé.
- Creen que todo pretérito imperfecto de indicativo de la primera conjugación es con v en lugar de con b. Ej. *amava, en lugar de “amaba” (influencia del catalán/valenciano/balear, donde esta escritura sí es correcta).
- Desconocen el uso del punto y coma (;), las comillas (”" y «») y la coma (,) a la hora de desarrollar un tema.
- Olvidan o desconocen el uso de la hache (h), cometiendo faltas del estilo: *avia (había), *inchar (hinchar)…
- Y para cuando la recuerdan, la usan mal: *hinflar (inflar), *habeces (a veces), *haber (a ver)…
- No sólo desconocen el uso, sino también la existencia de los diptongos, triptongos e hiatos, poniendo tilde en palabras como: *comísteis (comisteis), *farmácia (farmacia)… (ésta última, influencia del catalán/valenciano/balear, donde la “i” y la “a” no forman diptongo y se considera una palabra esdrújula, escribiéndola como “farmàcia”)
- No saben diferenciar entre un determinante y un pronombre, escribiendo cosas así: *Ésta vez (esta vez), *Me llevo esta (me llevo ésta).
- Confunden muchísimo la uve (v) con la be (b), y al revés: *Tubo una vida fácil (tuvo una vida fácil), *imbentar (inventar), *verenjena (berenjena).
- No saben separar las palabras en sílabas ni saben cuál de ellas es la tónica: *dijerón (dijeron), *ultimaménte (últimamente)…
En los casos más graves, sé de gente que ni tan siquiera se molesta en poner tildes, por lo que si lo que redactan (en exámenes, por ejemplo) se lee en voz alta tal y como ha sido escrito, puede dar lugar a decenas de confusiones. En una ocasión, una compañera me dio a leer su examen de filosofía (el cual la profesora no había podido seguir corrigiendo porque no entendía lo que estaba leyendo al estar tan mal redactado) y os aseguro que cuando lo leí en alto, quise pegarme un tiro… xD
En cuanto a los hoygan de pura cepa… Yo no tengo la suficiente fuerza moral como para combatir con ese tipo de personajes, lo siento… xD Lo único que les puedo decir es que… ¡Aprender a escribir sale gratis en el colegio!
Aquí un artículo en el que refleja la cultura que hay hoy en día… También para pegarse un tiro.



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