Sé que ya hace tiempo prometí e incluso os pregunté qué deseabais más: podcast, videoblog o ambos. Ganó el videoblog, pero resultó ser algo que me trajo ciertos problemillas personales (mejor no preguntar). En cuanto al podcast, he de confesar que me llama mucho más que el videoblog, ya que no me considero precisamente fácil de ver, y además porque siempre se puede disimular más que con una cámara delante.

Aunque parece que ahí terminan todos mis problemas, lo cierto es que empiezan. Lo bueno del videoblog es que sé que al menos la primera de las grabaciones se vería, porque por algo lo votasteis… lo bueno del podcast es que yo me sentiría más cómoda. Ahora bien… da la casualidad de que a pesar de mis deseos de hacer el podcast, resulta que ni tengo micro ni tampoco lugar.

Me explico: puede que la mayor parte de los/as bloggers sean ya mayores de edad y disfruten de una merecida intimidad, pero yo da la casualidad de que vivo “con papá y mamá” y de que aún encima no tengo un ordenador para mí sola. El ordenador desde el cual escribo y creo todos los dibujos y vídeos está situado en pleno salón. En cuanto al resto de ordenadores de esta casa: hay tres portátiles, que pertenecen a mis padres y a mi hermana. A pesar de que podría usar el portátil de mi madre, también me arriesgaría a que explotara por recalentamiento. Ya ves, cosas que pasan.

Existe un cuarto ordenador en esta casa, pero su lugar es el dormitorio de mi hermana, y aunque lo que tiene ella es un portátil, en realidad lo tiene siempre en su habitación. De cualquier modo, ese ordenador carece de teclado, con lo cual por mucho que quisiera, acabaría desquiciándome yo sola. En conclusión: hay cinco ordenadores en esta casa y no me sirve ninguno.

En lo que respecta al videoblog, en realidad la cámara no es ni mala ni buena, es algo normalito que creo que me sacaría del “apuro”. El caso es que en esta casa tampoco hay una maldita pared que no tenga un cuadro colgado, un espejo, un póster, una pizarra (?)…

Es decir, que ganas me sobran, y más ahora que estoy de vacaciones y no doy pie con bola, pero los medios que tengo son casi nulos. Por otra parte, podría buscarme las habichuelas y comprarme algo que me permitiera grabar con una calidad normal/alta, alejada del salón, en una zona silenciosa e íntima. Pero debo recordarles, señores, que no trabajo… y que además el sábado que viene empiezan mis 14 días derrochadores, porque él va a venir a verme.

Cuando me encuentro en este tipo de situaciones, me vienen muchas preguntas a la mente. ¿Cómo lo harán los demás? ¿Debería resignarme y hacer un fotolog con CaPiTuLaCiÓn ExTrAñA? ¿Llegaré algún día a tener un podcast y hacer un videoblog decente? ¿Sería simple cuestión de dinero o dadas las condiciones estoy simple y llanamente sin salida? Si fuera lo primero, ¿alguien me daría una ayudita? Yo sé tocar la flauta… y tocarme la punta de la nariz con la lengua… ¡ah! y ponerme las piernas detrás de la cabeza… hay gente que paga por cosas peores, ¿no?