He terminado el curso, aunque no oficialmente. Lo que más me molesta ahora es la sensación de seguir teniendo “deudas” pendientes; especialmente con la gente. Llamadme antisocial, pero para mí el verano consiste en no tener nada que hacer. Es decir, tener tiempo libre. De buenas a primeras me encuentro con que la semana que viene la gente de mi clase quiere hacer una cena de fin de curso (esto es lo malo de “hacerse mayor”, la gente cree que esas cosas molan).
Yo francamente no estoy por la labor, pero es que ni las directas más directas pueden parar el ansia de estas personas porque vaya a la mencionada cena. Todos los años sucede lo mismo, y todos los años llego a preguntarme qué le hago a la gente para caerle tan sumamente bien cuando ellos me caen normal (vamos, que ni para pegarles ni para echar cohetes).
Otra de las cosas malas del verano es el hecho de vivir en zona costera y turística, porque siempre hay alguien que te suelta aquello de:
¿Te vienes a la playa?
Y lo siento, pero no. Habláis con una persona que detesta la playa a más no poder. Y me explico; la playa está embutida (y digo esto porque hay que verse en la situación) de varios tipos de gente:
·El grupito de chicos solos, mirones y salidos: suelen ponerse no muy cerca de la orilla y carecen de bártulos. Sólo tienen su toalla, sus zapatillas y si acaso, unas gafas de sol.
·La familia MULTInumerosa con padre, madre, niño, niña, bebé, abuelo, abuela y ¿por qué no? ¡otra familia multinumerosa amiga de la primera!: al contrario que los voyeurs, éstos se llevan su casa a la playa y prácticamente viven ahí. Ponen el huevo a las siete de la mañana y no lo sacan hasta las diez de la noche o más tarde. Tienen mesas, sillas, toallas a mogollón, bañadores de sobra, comida por todos lados… ah, en el mejor de los casos, hacen una paella mientras le sacan un ojo al de al lado con las esquinas puntiagudas de sus múltiples sombrillas. Para cuando no se bañan y el día decae, tienen naipes y juegos de mesa. Discreción éstos, ninguna.
·Los guiris: en realidad esto es amplísimo, ya que en sí mismo, el grupo de “guiris” puede dividirse en “Chicas”, “Chicos” y “Mixto”. En cualquiera de los casos, jamás he visto a grupos menores de tres personas. Si el grupito fuera de chicas, os aseguro que los primeros harían todo lo posible por tenerlas visibles. Como característica unisex, son rubios, están rojos por todas partes, son altos de cojones, van casi desnudos (normal, que por ahí arriba hace mucho frío) y siempre están bebiendo cerveza, aunque esté amaneciendo.
·Las adolescentes: todo un clásico. Como mínimo, van 5, y se dedican a ponerse guapitas para quienquiera que pase por su alrededor. Se coman algo o no, se sacan defectos a sí mismas y consuelan a las demás. Se crea un círculo vicioso del que no se sale. No llevan sombrilla, “of course”, es antiestético.
·La pareja joven e ingenua: creyendo que van a pasar un día tranquilos de enamorados, pican como pringaos. La situación se vuelve más graciosa cuando el grupo voyeur se pone las botas con la chica de esta pareja.
·La pareja joven con niños e ingenua (más aún): lo hacen con buena intención, pero empieza en caos y termina igual; los niños dan por culo, ellos no disfrutan del día, se enfadan con los que tienen al lado y montan un numerito. ¿Reacción? o pasan de sus hijos (lo que nos crispa a los demás y nos hace preguntarnos aquello típico de: ¿Para qué tienes hijos si luego no vas a cuidarlos?) o se mueren de vergüenza y no lo vuelven a repetir. Normalmente todos optan por la primera opción. Llevan sombrilla, pero no les sirve de nada.
·El grupo de buenorros/as: no os engañéis, si encontráis este grupo, avisadme.
·El tío o la tía solitario/a: misterios de la vida, hay gente que va sola a la playa. Seguramente son los mismos que van solos al cine. Son silenciosos y no llevan sombrilla, suelen llevarse un libro y nunca he visto a uno que fume. No dejan rastro, son como los ladrones de guante blanco.
·El tío de los refrescos: “Hay Fanta naranja, limón, Coca-cola, cerveza, agua fría!”. Gigante e impagable. Ese aspecto rata, con camisetas de manga corta grises jaspeadas y de publicidad los hace todo un típico tópico de la playa. A final del verano nos parecerá gitano aunque no lo sea (aunque es totalmente lógico debido al sol).
·Tú: te lo montes como te lo montes, tendrás al menos 2 grupos de éstos a tu alrededor. En mi caso, por la zona y la seguridad que hay, habría que sumarle el hecho de estar atento/a a si te roban (algo muy común).
Me dejo muchos grupos más, pero desde luego éstos son los que yo siempre he visto. En definitiva, llamadme lo que queráis, pero a mí me dais una piscina y me hacéis feliz. ¿Cosas de vivir en la costa y tener la playa a 10 minutos en coche? puede, pero para mí la playa no tiene encanto.. :P!!