Hace 27 días que no tengo clase y lo cierto es que ya no recuerdo lo que es levantarse a las 6 de la mañana. La semana que se me viene encima no tiene muy buena pinta, porque para empezar el miércoles ya me examino del libro de lectura en valencià. Me lo compré este lunes y lo terminé este lunes… ¡pero ahora ya no me acuerdo ni de qué iba!
Otra de las pegas de volver mañana es que aún estoy con el horario vacacionil. Ayer mismo, para despedir bien las vacaciones acabé durmiéndome a las cinco y media y hoy, que me había puesto la alarma del móvil para las diez, me he despertado a las dos menos cuarto.
Para colmo, se supone que después de tanto descanso, una debe de estar “con ganas” (eso nunca, pero se intenta) para terminar ya el curso. A mí este mes de parón me ha hecho el efecto contrario, porque ya no recuerdo nada. Confío en poder sobrevivir y en poder dormir más de media hora esta noche. mañana será un largo día… largo.
P.D: Ayer mi hermana me consiguió unas zapatillas en Blanco estilo Vans, el número 36, claro, pero no se puede tener todo en esta vida, pronto podréis verlas.



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