Nunca he sabido hacer nada extraordinario. No soy de ese tipo de gente que te sorprende con habilidades que no sabías. Nunca he sabido tocar un instrumento, ni hablar fluidamente un idioma que no sea el natal, ni he viajado, ni tengo cosas interesantes que contar.

Ayer, por primera vez en mi vida, conseguí hacer algo de origami, la camisa con el billete de un dólar. Y los amigurumis no van tan mal… ¿me estoy reformando? ¿me estancaré aquí? Quién sabe