Aguante. Empatía. Una sonrisa siempre en la boca. Café. Dispuesta a todo. Orgullosa de su vida. Fuerte. Irónica. Nerviosa. Buena amiga. Mejor madre. Infantil, a veces, y madura otras tantas.

Es el síndrome de Lorelai Gilmore.

Escuchando: Maybe I’m amazed (Jem)
Sintiendo: Tranquilidad.