Después de todo no soy tan mala persona como creía. Una virtud o un defecto, pero siempre tiendo a dar segundas oportunidades, aunque éstas se conviertan en vigésimo-segundas.
¿Recordais a Antonio? […] Ha vuelto; más simpático, más tolerante, más mayor y… más alto. :P


Añádeme a del.icio.us

