No me gusta hablar del pasado, porque me pongo tontona, pero voy a dedicar un peque-post a lo que sería un poupurrí de despedidas.
Me despido de Irene, a quien secretamente he admirado hasta límites insospechados, a quien he querido, con quien apenas he hablado quince veces en dos o tres años que nos conocemos y de quien, hasta hace pocas semanas, no conocía su verdadero nombre. Ha sido todo un placer; no sé qué hiciste, pero a pesar de todo no podría odiarte nunca. ¿Volveremos a vernos?
Me despido de David, aquel hombre hecho y derecho que me conoció con ocho añitos y que me permitió compartir el nacimiento de su hijita. Eres estupendo; siempre lo has sido y siempre lo serás.
Me despido de María, mi niña ceutí, con quien he pasado días, semanas, meses y hasta años de cotilleos y anécdotas. Cuánto habrás crecido… hace años que no hablo contigo.
Me despido de Rocío, mi otra niña murciana, con quien he vivido su relación desde el principio. Lo mismo que a Mari… y que dure…
Me despido de Scherezade, mi primera amiga de verdad. Siempre has sido especial para mí. ¿Y cómo no ibas a serlo, cielo, si te comportaste como nadie conmigo? Te deseo lo mejor.
Me despido de Rául […] creo que no necesito decir nada. Tú lo sabes; yo lo sé. Y que cumplas muchos más. :)
Escuchando: Nada
Sintiendo: Nostalgia.. melancolía.. tristeza, pero… no sé..


Añádeme a del.icio.us

