Consumismo6/07/2005 20:35

Finalmente, volvemos de las rebajas. Asfixiadas, queriendo que nos claven mil dagas ardientes en el corazón y nos unten con aceite y nos prendan fuego antes de aguantar un solo segundo más de pie, sin poder sentarnos. Habiendo recorrido de arriba a abajo todo el centro comercial en busca de ropa bonita y barata, bueno.. y por supuesto, de nuestra talla.

Tras intentos nulos de encontrar prendas con dichas características, Ángel nos ha recogido y hemos podido gozar del coche, en lugar del autobús -del cual ya hablaré otro día-. Al final, Lucía se compró tres camisetas de Jennyfer y yo el vestido para la boda y el bautizo de mi prima Alejandra -es en octubre, pero es que yo soy muy precavida (jojo!) - también en Jennyfer.

¡Ah, Jennyfer! Donde se hace el 40%, 50% y 70% de descuento en las prendas aunque éstas cuesten 12€. Siempre es un buen recurso cuando se está de bajón y se necesita ir a comprar algo de verdad, no simplemente a observar prendas feas y no tan feas, pero igual de caras.

Aspiro a poder comprar en Pimkie; supongo que es un sueño irrealizable.

Escuchando: Heaven (DJ Sammy)
Sintiendo: Que las rebajas aquí son una puta mierda… y que me duelen los pies de una manera que yo creo que si los meto en leche hirviendo hasta me sentiría más aliviada.

Estudios 15:43

Me he dado cuenta de que los cotilleos, las trivialidades del día a día y el saber de vidas ajenas es lo que realmente gusta en la blogosfera. Y el/la que consigue hacerse notar por algo diferente… merece un premio (de hecho, algun@s ya los están recibiendo).

Hoy he ido a entregar la matrícula al instituto, con papá. El chaval de secretaría (que, por cierto, debe ser el hombre más paciente y entusiasta del mundo, junto con Ned Flanders y con los monitores de campamentos y acampadas, porque en lo que lo conozco -con éste, 4 años- siempre ha mostrado una sonrisa a todos y ha sido amable) me sonrió, como siempre, me miró las cosas y me dijo:

-¡Está todo muy bien, muchas gracias! La semana que viene pondremos la lista de libros de texto.

Papá me miró con cara de: "¿Qué se ha metido, un chute de excesivo entusiasmo?". Más tarde me convenció para ir al Alcampo a pasar el rato… "ya que nos hemos tenido que levantar pronto" -y tanto, no te jode.. como que he dormido cinco horas mal dormidas-. Compramos queso, bacalao, un cacho de jamón, una cosa para su coche y 4 kimonos de diferentes colores como fundas para el móvil.

Son una horterada, pero me encantan. Y ahora, ¿qué? ¿me voy de rebajas con Lucía o no? Ya veremos.

Escuchando: Mira que eres tonta (Matari)
Sintiendo: Cansancio… soy una vaga, ¿y?