Como antaño dije, la existencia de los anti-días no es nueva para mí, si no todo lo contrario.
Algo cambió. No hace un año desde aquel 12 de septiembre, pero casi. Ahora, mis anti-días ya no resultan agradables y esperados como entonces. Taciturnos, calurosos y nauseabundos la mayor parte del tiempo, mis anti-días actuales no son más que un plazo de tiempo en el que me regodeo en mi propia bazofia, en mis propias quejas, y no hago nada al respecto.
Al contrario que entonces, ahora tengo compañía. Y me es indiferente. "El anti-día es anti-todo. Es anti-problemas, anti-miedos, anti-arrepentimientos, anti-aburrimiento, anti-remordimientos, anti-malos rollos, anti…quísimo.. xD" -definitivamente, aquel fue un buen día. Ayer vi La Terminal, pero no en el cine, si no en casa, con Mamá, Blanca y Lucía.
De vez en cuando, si no estoy demasiado absorta escribiendo cosas como ésta, jugando con el Freehand para subir tremendas atrocidades a mi DevART, o tal vez deambulando por blogs ajenos -y sientiéndome, por tanto, absolutamente estúpida por pensar que esto que escribo puede interesarle a alguien-, escucho un ruido que viene de la calle.
Es diario, nunca falla. Yo sé lo que es, pero me hago la longuis intentando imaginar que es otra cosa totalmente diferente: el autobús noctámbulo. En realidad es el camión de la basura. Hay días que creo fervientemente que es el autobús Noctámbulo, y que vendrá a por mí, aunque no haya sacado mi varita.
Otros, como hoy, me sermoneo a mí misma con frases típicas de madre. No sé por qué soy tan estúpida ni por qué creo en cosas tan tontas. Solo es el camión de la basura. Solamente eso. No hay vuelta de hoja.
Pero es bonito pensar que vendrá a recogerme y que viajaré en él, hasta llegar a ninguna parte. Deambular toda la noche sin rumbo fijo, pero en un lugar en el que realmente me sentiría segura y bien. Sí, es bonito soñar.
Volviendo al mundo real, aún no he hablado con María acerca del envío del DVD de Strawberry Eggs. Lucía y Blanca ya saben sus resultados. No hay novedades en mi vida. Continúa soñando con el día en que empiece el curso: 4º de la E.S.O. Y siempre es igual: indecisa, nerviosa y perdida. Y de pronto, termino el curso y he de decidir. De nuevo, indecisa, nerviosa y perdida. No sé qué voy a hacer cuando termine 4º. No lo he pensado bien; aunque mi verdadero sueño es ser escritora.
Así que tendré que conformarme con algo más a mi alcance: como mucho, muchísimo, una carrera. Y como mínimo… hacer hasta 4º.
Hoy he visto el último capítulo que han subido del Cálico Electrónico, y me reí mucho. Especialmente al final, cuando intercambian palabras japonesas y chinas (e incluso algunas que les suenan a ellos) y al final hacen el recuento, como en el 1, 2, 3.
"Kawasaki, Goku, sushi, miyazaki, misuke, Yamamoto, Tokio, Shin-chan, Kame hame, masingot, tamagochi, wasabi, koji kabuto, TaoPaiPai, bonsái, miyagi, yamabuki, Akira, Sayan, Kung fu, toltilla, kimono, mikado, tatami, Pikachu, kibilin, Tekken, Fujitsu, zatoichi, Mitsubishi, chino kudeiro, fubuki, damera, tetsuo, robot, otaku, ogoto, hentai, mononoke, Chihiro, Totoro, Sasuke, Naruto, Takuma Sato, jet li, riu, chun li, Doraemon, Nobita, katana, ninja tori, ten chu, kurosawa, Ranma, Pucca, Garu, Arale, Gatsua-san, toriyama, otomo, miyamoto, fujimori, yamasaki" Eran las palabras que decían.. me parece que se me escapa alguna.
Escuchando: Maybe I’m amazed (Jem)
Sintiendo: Tristeza